Todos los que nos dedicamos a la fotografía, lo hacemos, sin duda, por vocación del acto de contemplar. Sin contemplación, por fugaz que sea esta, simplemente hay "disparo"; pero de ahi a que este sea algo màs, como para llamarlo fotografìa, hay otros aspectos.
Para mì, la fotografìa ha sido formativa de mi capacidad de ver. De contemplar en un instante el juego de formas, lìneas, color y entorno. De ahì que lo que màs busco en mi trabajo fotogràfico es la composiciòn.
Tuve la oportunidad de estudiar fotografìa en New York. Y no he parado, de modo autodidacta.
Espero que mis imàgnes captadas expresen algo de todo ello.
Vivimos enmedio de imágenes que no sería exagerado llamar un océano iconográfico. Los medios digitales han hecho que veamos por todos partes del mundo los ecos conceptuales, en cuanto a imagen, de Cartier Bresson, Eugene Smith, A. Adams, y muchos otros más de la historia de la fotografía. A tal grado de eclosión, que casi se olvida que la fotografía ganó con ellos el nivel de arte.
No obstante, permanece el desafío de hacer de una toma algo que trastoque el concepto de arte. Y cuando se hacen tomas en un museo, sin otras condiciones de iluminación que las que haya decidido la curaduría de la exposición, el desafío no es sólo de destreza en el manejo de la cámara; lo más importante es la totalidad de la composición: En esta juegan un papel preponderante el ángulo de sombras-luces, tono, texturas, entorno, etc.
Espero que estas fotografías y las próximas, no dejen sólo en palabras mi pensamiento, sino sean imagen, sólo la imagen de todo esto que pienso.